lunes, 28 de septiembre de 2009
"Definiciones"
R=Estado proporcional de total bienestar social, física y mentalmente.
2.- ¿Que es enfermedad?
R=Estado de desequilibrio físico, mental, social causadas por diversos agentes.
3.- ¿Concepto de enfermo?
R=Persona que enfrenta un desorden de desequilibrio físicas, mentare, emocionales y afectivas.
4.- ¿Que es higiene?
R=Limpieza y cuidado que le da el humano a su cuerpo.
5.- ¿Que es nutrición?
R=proceso biológico relacionado con absorber nutrientes
6.- ¿Como se obtiene el índice de masa corporal?
R=Dividiendo tu peso y tu talla
7.- ¿Cuales son los signos vitales?
R=Temperatura del cuerpo, pulso, frecuencia respiratoria y la presión de la sangre.
8.- ¿Trastornos alimenticios?
R=Bulimia, anorexia y disorexia.
9.- ¿Que es anorexia?
R=Trastorno alimenticio, que se caracteriza por la falta anormal de apetito.
10.- ¿Que es bulimia?
R=Trastorno mental que consiste en atracones compulsivos, seguidos de un gran sentimiento de culpabilidad y sensación de pérdida de control.
11.- ¿Que es vigorexia?
R=es un trastorno alimentario caracterizado por la presencia de una preocupación obsesiva por el físico y una distorsión del esquema corporal.
12.- ¿Que es riesgo?
R=Ser vulnerable ante cualquier daño.
jueves, 24 de septiembre de 2009
"Sismos y seguridad"
R=riesgo es ser vulnerable ante un posible perjuicio a un daño.
2.-Tipos de riesgo:
R=Riesgo financiero (riesgo de crédito, rigidez, mercado y operacional)
Riesgo laboral (accidente y patología)
Riesgo geológico (terremotos o sismos, volcánicas tierra)
Riesgo biológico (infección viral, epidemia, material biológico peligroso y agentes
Microscópicos)
3.- ¿Que es seguridad?
R=La seguridad es la confianza de ante una situación que está cubierto de un riesgo.
4.- ¿Que es un sismo?
R=Es un movimiento compulsivo de la tierra que se produce por el choque de varias placas tectónicas y a la liberación de energía, también se le puede llamar terremoto.
5.- ¿Cuantas clasificaciones de sismos hay?
R=Hay tres tipos que son de primero, segundo y tercer grado
6.- ¿Cuanto tiempo aprox. puede durar un sismo?
R=Puede durar 3 minutos aproximadamente
7.- ¿Que es incendio?
R=Ocurrencia de fuego que no se puede controlar fácilmente que puede afectar cosas materiales y muchas veces a seres vivos
8.- ¿Clasificaciones de incendios?
R=
9.- ¿Qué es peligro?
R=Es tener un riesgo en alguna situación
10.- ¿tipos de peligro?
R=Riesgo químico, biológicos, radiológicos.
jueves, 10 de septiembre de 2009
R=Isaac Asimov.
2.- ¿Titulo de la obra?
R=Lluvia, lluvia, aléjate.
3.-¿Concepto histórico y geográfico
R=era una situación de higiene científica y a la vez era critica por lo que piensan.
4.- ¿Lugar donde se desarrolla?
R=En la casa de Sakkaro, en un parque de beisbol y en un vecindario.
5.-Conclusiones:
R=mi conclusión es que no entendí lo que la mujer quería para ella
6.-Sinopsis:
R=Ahí está otra vez decía Lullían Wright, colocando las celosías de la manera más conveniente para mirar. Ahí está, George. ¿Quién está ahí? preguntó el marido, intentando conseguir el contraste adecuado en el televisor, para poder contemplar a gusto el partido de béisbol. La señora Sukarno respondió la mujer, y luego, para evitar el inevitable: « ¿Quién es la señora Sukarno?», añadió precipitadamente. Son los nuevos vecinos, ¡por amor de Dios! ¡Ah! Tomando un baño de sol. Siempre tomando baños de sol. Me pregunto dónde estará su chico. Suele estar fuera de casa, en un día bueno como éste, allí en aquel patio tan grande que tienen, tirando la pelota contra las paredes de la casa. ¿No le has visto nunca, George? .Tú te quedas en casa y escribes. ¿Y él? ¿Qué hace? —Me atrevería a decir que la señora Sukarno sabe qué hace el señor Sukarno, y que está muy consternada porque no sabe qué hago yo. ¡Oh, George! Lullían se apartó de la ventana y dirigió una mirada de disgusto a la televisión (Schoendienst) estaba en el puesto de bateador). Creo que deberíamos hacer un esfuerzo; sí, los vecinos deberíamos hacerlo. ¿Qué clase de esfuerzo? Ahora George estaba cómodamente sentado en el canapé, con una «Coca Cola» de las grandes en la mano, recién abierta y con el líquido casi convertido en escarcha. El de conocerlos bien. Oye, ¿no la conociste cuando se trasladaron aquí? Me dijiste que fuiste a visitarla. Sí, le dije: «Hola»; pero ella se metió dentro, y como todavía tenían la casa en desorden, no podía pasar de eso, de decirle Hola. Pero hace ya más de dos meses que están, y todavía no hemos pasado de un «hola» de vez en cuando... ¡Es tan rara! ¿De veras? Siempre está mirando al cielo. La he visto en esa actitud un centenar de veces, y basta que haya la menor nube en el firmamento para que no salga. Un día que el chico estaba fuera, jugando, le gritó que entrase, diciendo que iba a llover. Yo la oí y pensé: ¡Santo Dios! ¿Quién lo diría? Y yo que tengo la ropa tendida... De modo que salí corriendo y, ¿sabes?, hacía un sol deslumbrante. Ah, sí, había unas nubecillas; pero nada, en realidad. ¿Llovió más tarde? Claro que no. Había salido corriendo al patio por nada. George se había perdido entre dos blancos en la base y un fallo de los más enojosos, que provocaría una carrera. Calmados los ánimos y habiendo recobrado la compostura el lanzador de la pelota, George le gritó a Lullían, que estaba desapareciendo dentro de la cocina: Bueno, como son de Arizona, me atrevería a decir que no distinguen las nubes que traen lluvia de las que no. Lullían regresó a la sala con un repicar de tacones altos. ¿De dónde? De Arizona, dice Tomic. ¿Y cómo lo sabe Tomic? Habló con aquel muchacho, entre manotazo y manotazo a la pelota, me figuro, y el chico le dijo que habían venido de Arizona; pero en aquel momento lo llamaron para que entrase en casa. Al menos Tomic dice que era Arizona... o quizá Alabama, o algo que suena por el estilo. Ya conoces a Tomic y su falta absoluta de memoria. Pero si están tan preocupados por el tiempo, me figuro que procederán de Arizona y no saben gozar de un buen clima lluvioso como el nuestro. ¿Cómo no me lo dijiste? Porque Tomic me lo ha dicho esta mañana, precisamente, y porque he pensado que te lo habría contado también a ti, y a decir verdad, porque pensaba que serías capaz de llevar una existencia normal incluso en el caso de que no te enterases nunca, Puf... La pelota había salido volando hacia la parte indicada del campo para que el lanzador pudiera dar por terminada su actuación. Lullían regresó junto a sus celosías y dijo: Sencillamente, he de intentar conocerla. Parece muy simpática... ¡Oh, mira eso, George! George no miraba otra cosa que el televisor. Sé que está absorta mirando aquella nube añadió Lullían. Y tú le has propuesto que fuésemos al parque Murphy. Sí. He pensado que si proponía algo que pudiera significar una diversión para los niños, le sería más fácil aceptar. No querría perder una buena oportunidad para su chico. Psicología maternal. Pero deberías ver su casa. ¡Ah! La visita tenía un objetivo. Ahí está. Querías realizar una exploración completa. Pero, por favor, ahórrame los pequeños detalles. No me interesan los cubrecamas, y puedo pasarme lo mismo sin saber las dimensiones de los armarios. El secreto de la felicidad de aquel matrimonio estaba en que Lullían no le hacía el menor caso a George. En consecuencia, se metió en pequeños detalles, describió meticulosamente los cubrecamas, y le dio noticia detalladísima de las dimensiones de los armarios. ¡Y limpio...! No había visto jamás una vivienda tan inmaculada. Ojalá lo fuera replicó Lullían. ¿No es un bolso aquello que lleva? Una radio de bolsillo. Lullían acompañó a los dos muchachos a la sección de diversiones y compró los billetes suficientes para que ambos pudieran gozar de todas y cada una de las emociones centrífugas que el parque ofrecía. —Por favor —le dijo a la señora Sukarno, que no quería permitirlo—, deje que esta vez invite yo. Le prometo que la próxima dejaré que invite usted. Cuando regresó, George estaba solo. ¿Dónde...? preguntaba ella. Allá abajo, en el puesto de los refrescos. Les he dicho que te esperaría aquí y nos reuniríamos con ellos. Él parecía sombrío. ¿Pasa algo? No, en realidad no; excepto que pienso que ese hombre debe de ser riquísimo. ¿Qué? No sé cómo se gana la vida. He insinuado... ¿Quién es el curioso ahora? Lo hice por ti. Me ha dicho que se dedica, simplemente, a estudiar la naturaleza humana. ¡Qué filosófico! Eso explicaría aquellos montones de periódicos. Sí, pero teniendo a un hombre guapo y rico en la puerta de al lado, parece como si también a mí me marcaran unos modelos imposibles. No seas tonto. Ah, y no procede de Arizona. ¿No? Le he dicho que había tenido noticia de que era de Arizona. Ha parecido tan sorprendido que se ha visto claramente que no es de allá. Después se ha puesto a reír y me ha preguntado si tiene el acento de Arizona. Lullían comentó pensativamente: Sí, tiene un acento especial. En el suroeste hay muchísima gente que desciende de españoles, de modo que, en fin de cuentas, podría proceder de Arizona. Sukarno podría ser un apellido español. A mí me suena a japonés... Vamos, nos están haciendo señas. ¡Oh, buen Dios, mira lo que han comprado! Cada uno de los miembros de la familia Sukarno tenía en las manos tres palos de algodón de azúcar, grandes volutas de espuma rosada consistente en hebras de azúcar obtenidas a partir de un jarabe como escarcha que habían batido en un recipiente caliente. Era una golosina de sabor dulce que se desvanecía en la boca y le dejaba a uno todo pegajoso. Los Sukarno ofrecieron uno de aquellos bastones a cada uno de los Wright, y éstos, por pura cortesía, aceptaron. Luego probaron suerte con los dardos, en esa especie de póquer en que unas bolas han de rodar hacia unos hoyos, y en derribar cilindros de madera de encima de unos pedestales. Se retrataron, grabaron sus voces y probaron la fuerza de sus manos. Sí, es posible. Y fueron a reunirse con los Sukarno. Mira, Lila, se está nublando. El señor Sukarno sostenía el aparatito de radio junto al oído y miraba ansiosamente hacia el Oeste. Oh, oh, lo ha visto dijo George. Te apuesto cincuenta contra uno a que querrá irse a casa. Los tres Sukarno se le echaron encima, muy corteses, pero insistentes. Lo sentían en extremo, lo habían pasado maravillosamente, imponderablemente bien, y los Wright habrían de ser sus invitados tan pronto como pudieran arreglarlo; pero ahora, de veras, tenían que irse a casa. Se acercaba una tormenta. El viaje de regreso parecía prolongarse interminablemente. La conversación brillaba por su ausencia. Ahora la radio del señor Sukarno bramaba con fuerza, mientras su dueño sintonizaba una emisora tras otra, dando cada vez con un parte meteorológico. En estos momentos todos hablaban de «aguaceros locales. El pequeño Sukarno se quejó con un hilo de voz de que el barómetro estaba bajando, y la señora Sukarno, con el mentón apoyado en la palma de la mano, contemplaba el cielo con mirada lúgubre y le pedía a George si podía hacer el favor de correr más. No parece muy amenazador, ¿verdad que no? comentaba Lullían en un cortés intento de identificarse con el estado de ánimo de su invitada. Aunque luego George le oyó murmurar entre dientes: ¿Qué te parece? Cuando entraron en la calle en que vivían, se había levantado un viento que empujaba el polvo formado en semanas de no llover, y las hojas susurraban con acento amenazador. Un relámpago cruzó el firmamento. —Amigos míos, dentro de un par de minutos estarán en casa prometió George. Lo conseguiremos. Paró ante la puerta de la verja que daba acceso al espacioso patio de los Sukarno y saltó del coche para abrir la portezuela trasera. Creyó recibir una gota de lluvia. Llegaban justo a tiempo. Los Sukarno bajaron precipitadamente, las caras estiradas por la tensión, murmurando unas frases de agradecimiento, y se lanzaron a la carrera hacia el largo paseo que llevaba a la puerta de la fachada. ¿Qué te parece? empezó Lullían. Uno diría que son de... Los cielos se abrieron y la lluvia descendió en forma de gotas gigantes, como si se hubiera reventado de pronto alguna presa celestial. Un centenar de palos de tambor repicaban sobre la capota del coche... Y a mitad de camino de la puerta de su casa, los Sukarno se habían parado y levantaban la vista al cielo con aire desesperado. Bajo el azote de la lluvia, sus rostros se disolvían; se disolvieron y contrajeron y resbalaron hacia el suelo. Los tres cuerpos se reducían, desplomándose dentro de las ropas, que se deshincharon sobre el suelo, formando tres montoncitos mojados y pegajosos. Y mientras los Wright continuaban sentados en su coche, transfigurados de horror, Lullían fue incapaz de reprimirse y dejar de terminar el comentario iniciado: ... que son de azúcar y tienen miedo de disolverse.
7.-Opinion, crítica o comentarios:
R=Pues me pareció buena la lectura porque en unas partes habla sobre la higiene y a la vez se van profundizando en estudiar la naturaleza.
8.- ¿Como la relacionas en tu vida diaria?
R=Yo la relaciono con la higiene
miércoles, 9 de septiembre de 2009
"Transtornos Alimenticios"
R=Las gente anoréxicas evitan toda la posible ingestión de alimentos y las bulímicas comen compulsivamente alimentes llenos de calorías.
2.- ¿Causas de anorexia?
R=fisiológicas o psicológicas
3.- ¿Comer impulsivo?
R=Ingerir alimentos sin tener un límite, hasta ya no poder comer nada.
4.- ¿Edad en que se presenta la bulimia?
R=A los 14 o 15 años de edad.
5.- ¿Tipos de anorexia?
R=Hay cuatro tipos de anorexia, anorexia primaria, anorexia de tipo restrictivo, anorexia secundaria anorexia purgativa y con ingesta compulsiva
6.- ¿Aquella en que el enfermo presenta preocupacion por el físico y una distorsión en el esquema corporal?
R=Disorexia
7.- ¿Que es la anorexia?
R=Trastorno alimenticio, que se caracteriza por la falta anormal de apetito.
8.- ¿Que es la bulimia?
R=Trastorno mental que consiste en atracones compulsivos, seguidos de un gran sentimiento de culpabilidad y sensación de pérdida de control
9.- ¿Síntomas de comer compulsivo?
R=Hacer dietas y romperlas constantemente, no poder parar de comer, comer muy rápido, comer sin hambre, irritabilidad, depresión, vergüenza, culpar a otros por su sobrepeso, negar comer compulsivamente.
10.- ¿Tipo de cura para estas enfermedades?
R=1. Voluntad en llevar una pauta de tratamiento.
2.- disciplina en las dietas, y con las hospitalizaciones si son necesarias.
3.- control de peso en los objetivos proyectados.
4.- hacer una vida social normal.
5.- regularidad en las consultas individuales o familiares.
6.- control médico.
7.- fortalecer la personalidad.
8.- confianza en el entorno familiar.
9.- confianza con su terapeuta.
viernes, 4 de septiembre de 2009
"El verdadero valor del anillo"
R=El joven y su maestro.
2.-¿Quienes son los personajes Secundarios?
R=El viejito y el joyero.
3.-¿Por que el Maestro no podia ayudar al Muchacho?
R=Por que el joven se tyenia que dar cuenta por si mismo como resolver su problema
y el maestro lo ayudo de una forma que el joven no esperaba.
4.-¿Cual es el verdadero valor del Anillo?
R=Es muy valioso igual que nosotros si no tomamos en cuenta los comentarios de las demas personas
5.-¿Que enseñanza nos deja la Lectura?
R=Que no debemos esperar a que otras personas nos valoren y no s tomen en cuenta, si no que nosotro nos debemos valorar sin importar lo que otros digan y piensen.
6.-¿Qué te parecio la lectura?
R=Me parecio buena e interesante y me llamo mucho la atencion por que nos enseña a valorarnos.
7.-¿En que crees se rrelaciona con la materia?
R=En que nosotros lo adolescentes nos dejamos llevar por lo que digan las otras personas, sin pensar que a nosotros hay mas personas que nos valoran mucho.
8.-¿Cómo podrías aplicarla en tu vida diaria?
R=No tomando en cuenta lo que digan los demas, sino que tu sepas quien eres
sábado, 29 de agosto de 2009
"El almohadón de plumas"
R="El almohadon de plumas"
2.- Autor y una pequeña biografia del mismo
R=Nacio en Salto, Uruguay en 1878 fue cuentista y poeta.Fue el maestro del cuento latinoamericno , de prosa vívida,naturalista y modernita . Sus relatos breves, que a menudo retratan a la naturaleza como enemiga del ser humano bajo rasgos temibles y horrorosos, le valieron ser comparado con el estadounidense Edgar Allan Poet . La vida de Quiroga, marcada por la tragedia, los accidentes de caza y los suicidios, culminó por decisión propia, al beber voluntariamente un vaso de cianuro en el Hospital de Clínicas de la ciudad Buenos Aires de a los 58 años de edad, tras enterarse que padecía de cancer.
3.- Personajes Principales
R=Alicia y Jordan
4.- Personajes Secundarios
R=Los medicos y la criada
5.- Contexto historico y lugar
R=En un hogar y hospital
6.- Sinopsis ó Resumen (Extensión mínima de 1 cuartilla)
R=
Su luna de miel fue un largo escalofrío. Rubia, angelical y tímida, el carácter duro de su marido heló sus soñadas niñerías de novia. Ella lo quería mucho, sin embargo, a veces con un ligero estremecimiento cuando volviendo de noche juntos por la calle, echaba una furtiva mirada a la alta estatura de Jordán, mudo desde hacía una hora. Él, por su parte, la amaba profundamente, sin darlo a conocer.
Durante tres meses se habían casado en abril vivieron una dicha especial.
Sin duda hubiera ella deseado menos severidad en ese rígido cielo de amor, más expansiva e incauta ternura; pero el impasible semblante de su marido la contenía siempre.
La casa en que vivían influía un poco en sus estremecimientos. La blancura del patio silencioso -frisos, columnas y estatuas de mármol- producía una otoñal impresión de palacio encantado. Dentro, el brillo glacial del estuco, sin el más leve rasguño en las altas paredes, afirmaba aquella sensación de desapacible frío. Al cruzar de una pieza a otra, los pasos hallaban eco en toda la casa, como si un largo abandono hubiera sensibilizado su resonancia.
En ese extraño nido de amor, Alicia pasó todo el otoño. No obstante, había concluido por echar un velo sobre sus antiguos sueños, y aún vivía dormida en la casa hostil, sin querer pensar en nada hasta que llegaba su marido.
No es raro que adelgazara. Tuvo un ligero ataque de influenza que se arrastró insidiosamente días y días; Alicia no se reponía nunca. Al fin una tarde pudo salir al jardín apoyada en el brazo de él. Miraba indiferente a uno y otro lado. De pronto Jordán, con honda ternura, le pasó la mano por la cabeza, y Alicia rompió en seguida en sollozos, echándole los brazos al cuello. Lloró largamente todo su espanto callado, redoblando el llanto a la menor tentativa de caricia. Luego los sollozos fueron retardándose, y aún quedó largo rato escondida en su cuello, sin moverse ni decir una palabra.
Fue ese el último día que Alicia estuvo levantada. Al día siguiente amaneció desvanecida. El médico de Jordán la examinó con suma atención, ordenándole calma y descanso absolutos.
-No sé -le dijo a Jordán en la puerta de calle, con la voz todavía baja-. Tiene una gran debilidad que no me explico, y sin vómitos, nada... Si mañana se despierta como hoy, llámeme enseguida.
Al otro día Alicia seguía peor. Hubo consulta. Constatóse una anemia de marcha agudísima, completamente inexplicable. Alicia no tuvo más desmayos, pero se iba visiblemente a la muerte. Todo el día el dormitorio estaba con las luces prendidas y en pleno silencio. Pasábanse horas sin oír el menor ruido. Alicia dormitaba. Jordán vivía casi en la sala, también con toda la luz encendida. Paseábase sin cesar de un extremo a otro, con incansable obstinación. La alfombra ahogaba sus pasos. A ratos entraba en el dormitorio y proseguía su mudo vaivén a lo largo de la cama, mirando a su mujer cada vez que caminaba en su dirección.
Pronto Alicia comenzó a tener alucinaciones, confusas y flotantes al principio, y que descendieron luego a ras del suelo. La joven, con los ojos desmesuradamente abiertos, no hacía sino mirar la alfombra a uno y otro lado del respaldo de la cama. Una noche se quedó de repente mirando fijamente. Al rato abrió la boca para gritar, y sus narices y labios se perlaron de sudor.
-¡Jordán! ¡Jordán! -clamó, rígida de espanto, sin dejar de mirar la alfombra.
Jordán corrió al dormitorio, y al verlo aparecer Alicia dio un alarido de horror.
-¡Soy yo, Alicia, soy yo!
Alicia lo miró con extravió, miró la alfombra, volvió a mirarlo, y después de largo rato de estupefacta confrontación, se serenó. Sonrió y tomó entre las suyas la mano de su marido, acariciándola temblando.
Entre sus alucinaciones más porfiadas, hubo un antropoide, apoyado en la alfombra sobre los dedos, que tenía fijos en ella los ojos.
Los médicos volvieron inútilmente. Había allí delante de ellos una vida que se acababa, desangrándose día a día, hora a hora, sin saber absolutamente cómo. En la última consulta Alicia yacía en estupor mientras ellos la pulsaban, pasándose de uno a otro la muñeca inerte. La observaron largo rato en silencio y siguieron al comedor.
-Pst... -se encogió de hombros desalentado su médico-. Es un caso serio... poco hay que hacer...
-¡Sólo eso me faltaba! -resopló Jordán. Y tamborileó bruscamente sobre la mesa.
Alicia fue extinguiéndose en su delirio de anemia, agravado de tarde, pero que remitía siempre en las primeras horas. Durante el día no avanzaba su enfermedad, pero cada mañana amanecía lívida, en síncope casi. Parecía que únicamente de noche se le fuera la vida en nuevas alas de sangre. Tenía siempre al despertar la sensación de estar desplomada en la cama con un millón de kilos encima. Desde el tercer día este hundimiento no la abandonó más. Apenas podía mover la cabeza. No quiso que le tocaran la cama, ni aún que le arreglaran el almohadón. Sus terrores crepusculares avanzaron en forma de monstruos que se arrastraban hasta la cama y trepaban dificultosamente por la colcha.
Perdió luego el conocimiento. Los dos días finales deliró sin cesar a media voz. Las luces continuaban fúnebremente encendidas en el dormitorio y la sala. En el silencio agónico de la casa, no se oía más que el delirio monótono que salía de la cama, y el rumor ahogado de los eternos pasos de Jordán.
Alicia murió, por fin. La sirvienta, que entró después a deshacer la cama, sola ya, miró un rato extrañada el almohadón.
-¡Señor! -llamó a Jordán en voz baja-. En el almohadón hay manchas que parecen de sangre.
Jordán se acercó rápidamente Y se dobló a su vez. Efectivamente, sobre la funda, a ambos lados del hueco que había dejado la cabeza de Alicia, se veían manchitas oscuras.
-Parecen picaduras -murmuró la sirvienta después de un rato de inmóvil observación.
-Levántelo a la luz -le dijo Jordán.
La sirvienta lo levantó, pero enseguida lo dejó caer, y se quedó mirando a aquél, lívida y temblando. Sin saber por qué, Jordán sintió que los cabellos se le erizaban.
-¿Qué hay? -murmuró con la voz ronca.
-Pesa mucho -articuló la sirvienta, sin dejar de temblar.
Jordán lo levantó; pesaba extraordinariamente. Salieron con él, y sobre la mesa del comedor Jordán cortó funda y envoltura de un tajo. Las plumas superiores volaron, y la sirvienta dio un grito de horror con toda la boca abierta, llevándose las manos crispadas a los bandós. Sobre el fondo, entre las plumas, moviendo lentamente las patas velludas, había un animal monstruoso, una bola viviente y viscosa. Estaba tan hinchado que apenas se le pronunciaba la boca.
Noche a noche, desde que Alicia había caído en cama, había aplicado sigilosamente su boca -su trompa, mejor dicho- a las sienes de aquélla, chupándole la sangre. La picadura era casi imperceptible. La remoción diaria del almohadón había impedido sin duda su desarrollo, pero desde que la joven no pudo moverse, la succión fue vertiginosa. En cinco días, en cinco noches, había vaciado a Alicia.
Estos parásitos de las aves, diminutos en el medio habitual, llegan a adquirir en ciertas condiciones proporciones enormes. La sangre humana parece serles particularmente favorable, y no es raro hallarlos en los almohadones de pluma.
7.- Comentario o critica de la obra
R=Es interesante y muy buena
8.- ¿En que se relaciona la lectura con la materia?
R=Se relaciona con las enfermedades
9.- ¿Como crees que se relaciona o puedes utilizar la lectura en tu vida diaria?
R=La puedo utilizar aprendiendo sobre muchos tema como las enfermedades
10.- ¿Crees que el procedimiento empleado por los doctores con la paciente fue el correcto, si, no y por que?
R=Si por que necesitabe descansar y guardar reposo
11.- ¿Cual es la importancia de la higiene en nuestras vidas?
R= Que podemos evitar muchas enfermedades
viernes, 21 de agosto de 2009

PREGUNTAS
1.- ¿Quienes son los personajes principales?
Los dos hombre que platicaban
.
2.- ¿Cuál es el objetivo de la Lectura?
Que nos demos cuenta que sin uno de nuestros sentidos podemos lograr lo que deseemos
3.- ¿Porque la persona invidente contó esa historia?
Por que el podía imaginar todo lo que contaba
4.- ¿Qué pensó la segunda persona de la historia cuando se acerco a la ventana?
Que podría ver el lago y todo lo que lo adornaba
5.- ¿Qué discurso utilizarías Tú para convencer a alguien de lo que tu quieres?
Que no por estar enfermo o algo asihay que dejar de luchar por lo que quieres.
6.- ¿Qué te gusto de la lectura?
Que la persona invidente podía imaginar todo lo que le platicaban.
7.- ¿Que hay que hacer para expresar con claridad lo que deseamos?
hay que expresar sin miedo lo que quieras hacer.
